Querido Desconocido:

Cuando no sabes que hacer, cuando tu última esperanza es la paciencia... Ahí es cuando empiezas a pensar que todo en la vida tiene un por qué.

Querido Desconocido:



Esto no tiene ningún sentido si no estás tú, cosiéndome a cada sílaba pronunciada un jirón de alma y embriaguez. Confeccionando a cada paso que respalda nuestro destino una ausencia inhibida, que tiene fecha de caducidad desde el primer día que te sentí cerca. Recordándome las risueñas madrugadas que pasé en el rincón de tu alma y enredada entre dulces sábanas de miel. Sintiendo cerca la agonía, y queriéndola evitar.


Queriéndote evitar…


He condenado cada palabra que pueda ser un lastre para mi existencia. Me he adueñadode tu efímera sonrisa. He tomado las medidas que he creído necesarias para sentirmemejor, aunque necesidad signifiques tú. Y para lo que me ha servido, mejor no haberlo intentado...


Hoy tengo ganas de soñar despierta.

Querido Desconocido:


Otra vez esa sensación. De nuevo el imaginario de la frase “Mantén la esperanza”. Yo asustada, sin saber qué pensar. Orgullosa de haberme encontrado de nuevo, y retraída a la vez. Volviendo a sentir el delirio que conllevan las falsas ensoñaciones, pero esta vez con el valor suficiente para decir que no.

Yo, paseando sola por las calles de mi ciudad. Echando la vista a un lado cuando me encuentro con una mirada misteriosa. Sintiéndome cohibida Yo, he pisado fuerte para simular que me encontraba con fuerzas, y he engañado al resto al igual que a mí misma. Reacia a reconocerlo pero, una vez más, presa de la melancolía. Encerrada en mis sueños, y sin que sirva de precedente, siendo egoísta. Jugándome todo a cara o cruz.

Y la luna que nos separa, mirándonos cada noche desde un punto distinto. Un día a cinco centímetros más cerca de mí, y otro a dos de ti. Observándonos desde la gravedad infinita del cielo.


Contando por cada estrella un sueño a alcanzar. Cierra los ojos, pide un deseo...


Y tú sin saber que yo existo. Que me muero por una señal, por un gesto, por una caricia, pero tuya. Evitando cada sílaba que pronuncias porque son sentimientos, queriendo dar una imagen de alguien que no eres. Imaginándome a escondidas. Dibujando en el espacio mi silueta con tus dedos. Expectante de que se acerque el momento. Apostando por aquellos que tuvieron el valor suficiente para sacar esperanzas de un beso robado...

Así estás tú, mientras yo me consumo en mis pensamientos y escucho el sonar del silencio.

Hoy teng ganas de superar todos los miedos.

Querido Desconocido:


Una vez más nos cruzamos las miradas, nos seguimos en la distancia. Y es que quizá sé de su vida más de lo que me toca.
Camino hacia nuestro lugar de siempre, sólo con la esperanza de volvernos a ver. Y cuando miro a mi izquierda allí está él, esperándome. De nuevo sus ojos buscan con desesperación la inocencia de los míos. Y se encuentran. El tiempo se hace eterno en este ecuánime momento. Me arrastra hasta el rincón de la osadía y me reta como cada día. Y ya me invade esa sensación. Me quema por dentro no reunir el valor suficiente. Hoy lo conseguiré, lograré que la batalla de miradas dure diez segundos en vez de siete. Pero el marcador se despunta, no quiero seguir jugando a esto. Nunca me ha gustado perder.


Acción, reacción, ¿entendido?


Y si te atreves a recordarme las veces que has sido vencedor te torturaré poco a poco hasta que supliques sutilmente clemencia. Te darás cuenta de lo que yo sería capaz de hacer, no por ti, sino por orgullo, por nosotros.
Me acercaré a tu silueta sigilosamente y, cuando menos te lo esperes, te taparé los ojos con un lazo aurora y, acercándome de forma suave a tus labios, te preguntaré una sola vez quién soy. Será mi momento. Si no dices mi nombre no volveré a mirarte, para mí todo esto habrá acabado. Porque a mí la excusa del principiante no me sirve de nada si eres tú el que te basas en ella.
Me agarrarás por detrás tras oír mi pregunta y sentirás el contorno de mi cintura, la suavidad de mis formas y la textura de mi piel. Será el momento en el me susurres: “Llevo mucho tiempo esperando esto…”. Entonces yo cogeré tu mano y con la yema de tu dedo índice dibujaré el borde de mis labios, sentiré tu aroma. Me embriagaré de ti. Y en una milésima de segundo desharé la lazada que cubría tus ojos, te darás la vuelta, y me verás. En el mismo sitio donde nos vemos todos los días, pero juntos. Acercarás tu mano a mi mejilla y la acariciarás suavemente, contagiándome de la magia del momento. Me mirarás una vez más y, acortando las distancias sentiré tu respiración temblorosa y paciente, queriéndome llevar al desenlace de todo esto. Y cuando menos te lo esperes, retrocederé y acercándome a tu oído te diré: “Será tan difícil como esperabas…”, y no sabrás más de mí hasta mañana.
Hoy tengo ganas de mantener la mirada perdida, pero en ti.

Querido Desconocido:


Vuelan en mí mariposas enredadas formando una escala de La menor. Amenazan con atentar los más amargos recuerdos que un tiempo atrás sabían a caramelo de fresa. Cuentos de princesa, sueños de corcel, para una extraña existencia que tan sólo juzga por las apariencias y las trazas. Crecen mentiras, mueren verdades. Atraviesan mi realidad palabras sin dueño, y es que sólo ellas y los sentimientos son aprueba de golpes. Intentos de espirar inocencia y de inhalar madurez. Ausencias de alguien que jamás existió. Surgen estragos y con ellos, nuevas esperanzas. Esperanzas que, a veces ni son palpables. Pensamientos inertes e insípidas cartas de amor respaldadas en míseros te quieros sin sentido. Un destino construido con líneas de tinta imborrable que baraja una última posibilidad para todo esto. Una mínima esperanza que lleva entrelazado entre su espuria de pasión y desengaño el enfrentamiento entre tú y yo, entre la guerra y el amor.


Lujuria, pasión, desengaño... amor. Lujuria, pasión, desengaño... amor. Lujuria, pasión, desengaño...amor. Lujuria, pasión, desengaño... amor. Lujuria, pasión, desengaño... amor.


Rompiendo espejos, para ver si así me cambia la suerte. Persiguiendo sueños que tienen nombre de películas malvendidas en taquilla. Tirando por la borda lo que me queda, que es mucho y nada. Sabiendo a cada minuto que nada de esto fue real y tuve la capacidad suficiente para creerme una historia parcialmente utópica. Anhelando esa fantasía, que a veces se tornaba en realidad. Tocando suaves melodías con el piano de tus dedos. Intentando averiguar cuál es la línea que separa la sutileza y la farsa. Sacándome de dudas. Dejándome llevar...


Hoy tengo ganas de escuchar esa canción una y otra vez.

Sobre este Blog

"Por cada beso una bofetada, ya no me quieres como yo. No hay contrapeso en esta balanza. Esta noche quiero jugar con tus virtudes y mis defectos, hacer de tripas caramelo y corazón de mi dolor".







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Soy estudiante de primero Periodismo. Me encanta leer y descubrir cosas nuevas. Siempre que puedo saco el tiempo necesario para escribir y expresar lo que siento.

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Soñar despierta no es locura. Es un sentimiento que me domina y me lleva a lo más alto...